Cornelio

Esta fábula nos presenta a un protagonista que destaca desde el primer momento: Cornelio se pone de pie nada más nacer y se convierte así en el primer cocodrilo que camina erguido sobre sus patas traseras.

A pesar de su proeza, los demás cocodrilos despreciaban su habilidad. ¿A quién le importa? le respondían siempre que él les hacía ver lo maravilloso que era ver el mundo desde esa altura.

Enfadado, aburrido de tanta indiferencia, cansado de convivir entre quienes no le valoraban, termina por marcharse.

Enseguida se encuentra con un mono. A diferencia de sus congéneres, éste sí está interesado en escucharle y también en compartir sus propias habilidades.

Encantado, Cornelio le pide que le enseñe a ponerse cabeza abajo y a colgarse de la cola. El mono estaba feliz ayudándole y él estaba feliz esforzándose mucho para conseguir hacer todos sus trucos.

“Engancha al lector desde la primera línea con ese cocodrilo tan decidido que consigue con toda naturalidad hacer algo imposible para su especie: caminar erguido.”

Pero, además de divertida, esta historia nos invita a pensar en muchos valores interesantes: el respeto por las personas que se esfuerzan, la comprensión con los diferentes, la generosidad compartiendo conocimientos, el valor del esfuerzo, las ganas de mejorar, los progresos que se consiguen con el trabajo duro

El protagonista encarna valores muy interesante para enseñar a los niños: la perseverancia, el obviar los comentarios de las personas que no nos valoran, no dejarse arrastrar por el conformismo

Cornelio no es uno más y su gran diferencia con los demás cocodrilos puede que no sea que camine sobre sus patas traseras sino que él quiere seguir aprendiendo y haciendo realidad todo lo que se proponga.